En el mundo profesional actual, la velocidad y la eficiencia son cruciales para el éxito de cualquier proyecto. Muchos de nosotros hemos experimentado la frustración de proyectos que parecen estancarse, donde el progreso es lento y la motivación disminuye. Afortunadamente, existen estrategias simples pero efectivas para mantener el impulso y hacer que nuestros proyectos avancen con mayor fluidez, especialmente cuando trabajamos con clientes o partes interesadas.
1. Evita la Trampa de la Cascada
El enfoque de «cascada» en la gestión de proyectos implica completar una fase antes de comenzar la siguiente, creando dependencias rígidas entre tareas. Esto frecuentemente resulta en tiempos muertos donde parte del equipo está inactivo mientras espera que otros completen su trabajo. Podemos ver esto comúnmente cuando los desarrolladores esperan a que los diseñadores terminen, o cuando los diseñadores esperan a los arquitectos de información.
La solución es simple: comienza el trabajo antes, sin la presión de terminarlo inmediatamente. Como desarrollador, puedes iniciar ciertas tareas mientras los diseñadores aún están trabajando. No todo tu trabajo depende de sus resultados finales. Este enfoque proactivo genera momentum y evita los cuellos de botella típicos que ralentizan los proyectos.
2. Comparte Trabajo en Progreso
Aunque parezca contradictorio, compartir trabajo incompleto puede acelerar significativamente un proyecto. La tendencia natural es esperar hasta tener algo «terminado» antes de mostrarlo a clientes o compañeros, temiendo recibir retroalimentación prematura o generar confusión.
Sin embargo, compartir regularmente avances parciales sin solicitar retroalimentación tiene beneficios importantes:
- Elimina sorpresas, que son frecuentemente la causa de retrasos y frustraciones en los proyectos
- Crea un ritmo constante de comunicación y progreso visible
- Reduce la presión sobre los interesados, ya que no están obligados a proporcionar comentarios inmediatos
Por ejemplo, si estás trabajando en 12 wireframes, comparte los primeros 3 o 4 con un simple mensaje: «Aquí hay una muestra de la dirección que estoy tomando. No necesito retroalimentación aún.» Este enfoque mantiene a todos informados sin crear puntos de parada innecesarios.
Construyendo Momentum Continuo
Al implementar estas dos estrategias, transformarás la dinámica de tus proyectos. En lugar del ciclo tradicional de «trabajar-parar-esperar retroalimentación-revisar», crearás un flujo continuo donde el progreso es constante y visible.
Este ritmo constante acerca al equipo y a los clientes al trabajo, ya que pueden seguir su evolución sin sentirse presionados a intervenir constantemente. Además, modela un comportamiento positivo que otros miembros del equipo pueden adoptar, creando una cultura de trabajo progresivo y ágil.
Conclusión
La velocidad en los proyectos no se trata solo de trabajar más rápido, sino de trabajar de manera más inteligente. Eliminando las esperas innecesarias y compartiendo avances de forma estratégica, podemos mantener el impulso y crear un ambiente donde los proyectos avanzan con fluidez natural en lugar de moverse a tirones. Estos pequeños cambios en nuestra forma de trabajar pueden tener un impacto significativo en la eficiencia y la satisfacción de todos los involucrados.
James Nod
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Desarrollador Web desde 1999, profesionista con experiencia en el área Branding, Copywriting y Marketing. Actualmente CTO en ICC |
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