El Nombre de tu Marca: Más que Creatividad, una Estrategia Inteligente

En un reciente webinar organizado por Read Words, expertos en naming compartieron valiosas perspectivas sobre el proceso de crear nombres para marcas. Con la participación de Mike Reid y Sam Russell de Read Words, junto a invitados especiales como Eli Altman de 100 Monkeys y JJ Bregman de Thimble, el webinar exploró tres cualidades fundamentales para un buen proceso de naming: ser estratégico, tener una mentalidad abierta y ser pragmático.

La importancia de la estrategia

Antes de sumergirse en la creatividad, es esencial establecer una estrategia clara. Como señaló Sam Russell, muchas personas se apresuran a la fase creativa sin definir primero el destino. Preguntas fundamentales incluyen: ¿quién es la audiencia?, ¿qué ofrece la marca?, ¿qué están haciendo los competidores? y ¿la marca busca destacarse o integrarse en su categoría?

El caso de “Telomer”, un nombre creado para reemplazar “Exotics Capital”, ejemplifica cómo la estrategia puede guiar el proceso de naming, equilibrando la necesidad de parecer innovador sin perder credibilidad.

Manteniendo una mente abierta

Mike Reid enfatizó la importancia de mantener la mente abierta durante el proceso creativo. Aunque es útil partir de “territorios” estratégicos, es crucial no autocensurarse demasiado pronto. Las asociaciones de palabras pueden llevar a lugares inesperados que resultan sorprendentemente relevantes para la marca.

Los buenos nombres pueden adoptar múltiples formas: palabras descriptivas como “Whole Foods”, términos inventados como “Kodak”, nombres de personas, portmanteaus, acrónimos o incluso nombres aparentemente inconexos como “Moon Pig”. Lo importante es no limitar las posibilidades creativas prematuramente.

El pragmatismo en el proceso

El naming raramente tiene ese momento “eureka” que muchos esperan. Como explicó Sam Russell, casi nunca existe una “bala de plata” o un nombre perfecto que resuma todo lo que una marca representa. Se trata más bien de encontrar un conjunto de nombres que funcionen y evaluar sus pros y contras.

JJ Bregman compartió su experiencia renombrando su empresa de “Verafly” a “Thimble”, describiendo el proceso como “doloroso” pero necesario para reflejar mejor la misión de la empresa.

Los aspectos prácticos también incluyen verificaciones de marcas registradas, dominios web, traducción a otros idiomas y gestión de las expectativas de los stakeholders, quienes a menudo responden subjetivamente a las propuestas.

Consideraciones adicionales

Los panelistas compartieron consejos valiosos sobre cómo presentar nombres (idealmente 10-15, no cientos), cómo proporcionar suficiente contexto sin distraer con elementos de diseño, y por qué las pruebas con usuarios pueden ser contraproducentes. Como señaló Eli Altman, “Virgin” como nombre probablemente nunca habría superado un grupo focal en la década de 1970.

El naming es un arte que combina pensamiento estratégico, creatividad sin restricciones y pragmatismo. Aunque puede ser un proceso desafiante lleno de rechazos, cada “no” proporciona información valiosa que puede acercarnos al nombre ideal. Al final, lo más importante no es solo el nombre en sí, sino el significado que adquiere a medida que se convierte en una marca a través de su identidad visual, sus productos y la experiencia que ofrece.


James Nod

Desarrollador Web desde 1999, profesionista con experiencia en el área Branding, Copywriting y Marketing. Actualmente CTO en ICC

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